viernes, 29 de marzo de 2013

Hámster


Un hámster se despierta en su jaula, en su cama de serrín. Abre los ojos, va a comer algo de pienso y a beber de ese extraño tubo con una bola en el extremo que emana agua al lamer. Se mete en su rueda y comienza a correr. Corre y corre sin parar. Desde fuera parece muy estúpido. Tú lo miras y sabes que por mucho que corra no ira a ninguna parte, es una rueda. El hámster para para comer y beber. Vuelve a su rueda. Sigue corriendo sin parar. Hace pausas  para comer y beber. Repite este protocolo durante todo el día hasta que llega la noche y duerme. A la mañana siguiente el hámster despierta en su jaula, en su cama de serrín, repite todo el protocolo día tras día.


Ahora cambia hámster por tu nombre y la rueda por tu trabajo.

1 comentario:

Fernando Padrón dijo...

No es mal plan si lo que te gusta es correr!
Nando